Mitos de la terapia psicologica

Mitos y excusas para no ir al psicólogo

Muchas personas cuando escuchan “Pepito va al psicólogo” o “deberías ir al psicólogo” se le ocurrirán millones de ideas, muchas de ellas relacionadas con un problema gravísimo, con un diagnostico terrible, medicación de por vida, etc. (bueno, vale, eso son los más dramáticos, por suerte muchos no llegan a esos extremos en sus ideas sobre nosotros, los psicólogos.)

Lamentablemente todavía nuestra estupenda profesión está rodeada de muchos mitos y tabúes. Hoy me gustaría poder aclarar algunos de los mitos que hay a nuestro alrededor para que no te influyan a la hora de decidir buscar ayuda, o juzgar de un modo equivocado a quien la recibe.

  1. Un amigo es mejor que un psicólogo.
    Si me hubieran dado un céntimo cada vez que he escuchado o leído la frase “para que vas a pagar a un psicólogo si tienes amigos”, “tus amigos te conocen mejor que el psicólogo y también te pueden dar consejos y además gratis” y otras muchas del estilo …. No sería rica, pero tendría algunas libritas más.

    Hablar con amigos, hacer un viajecito, tomar un café…. Es estupendo, pero no es terapia.
    Un amigo puede tener mucho amor hacia ti, tratar de aconsejarte, apoyarte…. Pero tu amigo probablemente no ha pasado al menos 5 años estudiando las conductas y emociones humanas, es posible que no cuente con la objetividad que contará un profesional, y es bastante seguro que no sepa qué herramientas darte para que puedas hacer frente a la situación por ti mismo/a.

    Recuerda que la salud mental, es salud, y puede que no permitieras a tu amigo que te operase de la rodilla sin ser cirujano, pero sí le dejarías que fuera a visitarte en el post operatorio. Con la salud mental igual, está muy bien que den apoyo, pero que no se encarguen de la intervención.

  2. Los psicólogos son para los locos.
    Los locos…. ¿Quiénes son los locos?  Por suerte el término loco o locura ha ido evolucionando mucho, junto con la profesión y la forma en que se trabaja con cada persona también.

    De todas formas, no, el psicólogo no es para los locos, al psicólogo va toda persona que se encuentra con un obstáculo que le está costando afrontar, la persona que quiere desarrollar nuevas habilidades, las personas que considera que estaría bien introducir cambios en su vida… y también personas con algún trastorno mental.

    Estaría bien si todos tuviéramos dos cosas en cuenta:
    – Una persona no es un trastorno, sino que vive con él.
    – Puede que haya trastornos que aún son incurables, pero todos son cuidables (y esta palabra me la acabo de inventar)
    #stopstigma

  3. Yo no creo en los psicólogos.

    Cada uno tiene sus creencias, su fe, y sus cosas, y me alegra mucho decirte que la psicología es ciencia, la ciencia no es cuestión de fe, sino de evidencia. Está muy bien si dices “no creo en los fantasmas” pero seguro que no has dicho muchas veces que no crees en la ley de la gravedad.

  4. Si no ha pasado por lo que estoy pasando ¿cómo va a poder ayudarme?
    Aunque la experiencia previa puede ser un facilitador a la hora, de, por ejemplo, de entender mejor por lo que está pasando la persona que va al psicólogo, no es algo indispensable, sobre todo porque el psicólogo no te va a decir lo que hizo en tu situación ni cómo lo vivió, ya que se trata de una experiencia personal.
    Los psicólogos cognitivo-conductuales usamos técnicas y estrategias con validez científica, son herramientas que se han puesto a prueba muchas veces con gran probabilidad de éxito en situaciones concretas. Por ejemplo, puede que estés atravesando un duelo y que el psicólogo que te trata nunca haya tenido que atravesar uno, pero sí habrá estudiado qué pasa en el duelo y que herramientas son más útiles para poder afrontarlo.

  5. Al ir al psicólogo solo hablaremos de cosas del pasado.
    No, bueno, no pero sí. Habrá que hablar del pasado en algunas ocasiones, pero no todas las sesiones trataran de tu infancia ni de todas aquellas veces que te hicieron daño, muchas de ellas serán para tratar temas actuales que te afectan en tu presente, pero esto se verá con cada caso particular, ya que cada terapia es única.

  6. Para qué, si el tiempo lo cura todo.
    El tiempo cura el queso, pero no tu salud mental. Si existe por ejemplo un error a la hora de interpretar las situaciones que vives, o hay conductas que se repiten constantemente y trabajas para poder cambiarlas probablemente el tiempo solo pase, sin curar y sin mejorar la situación, más bien lo contrario, probablemente empeore.

Espero que con este post se hayan eliminado algunos mitos que pudieras tener sobre la terapia y los psicólogos. En terapia se pueden conseguir grandes cambios que harán tu vida más agradable y te acercará a la felicidad, ¡no dejes que los comentarios de otros te alejen de ello!

Si tienes alguna pregunta, ¡te leo en comentarios!